Linda Guilala y Kokoshca
Siroco (Madrid)
4 de febrero de 2012
22:00 horas
Escuchando: Dead & Lovely, Tom Jones 
Kokoshca son una mezcla de actitud y encanto, y una reivindicación del surf con esa filosofía del hazlo si quieres de los punk, que sobre el escenario, camisas hawaiianas mediante, funciona, incluso aunque terminen por resultar monótonos, peligro que tratan de evitar modificando la voz cantante (pintan los tres) y endureciendo su sonido conforme van mostrando repertorio. Esa sonoridad entre sucia y amateur, el feísmo que dibujan con sus estribillos pegadizos y sus letras ininteligibles se vuelve a favor de lo que quieren enseñarnos, una visión destroyer y desinhibida de la música, inocente y afilada, blanda pero con músculo.
Linda Guilala cuidan las melodías con un mimo que termina por chocar con la manera que conciben su sonido, ese punk machacón y dulce con una voz femenina melosa que nos obliga a renunciar a entender sus letras (esta parece la noche de lo gutural). Sólo las canciones, ingenuas, sonoras e inspiradas, sostienen todo el invento con cierta facilidad y evita que la confusión, o el aburrimiento nos lancen en dirección a la salida. Es una pena que no trabajen más la parte vocal, porque a ellas la suciedad no les sienta tan bien como a Kokoshca; realmente el paladar se queda con ganas de más sutilezas, algo que perfectamente podrían darnos sin perder su personalidad. Todo lo demás, la frialdad pretendida sobre el escenario, la interpretación sincera de ese punk meloso y sutil, juega a su favor. Su peor enemigo es su ambición, que pide más de ellos y, esperemos, los haga avanzar a mejores registros.
Fotos: Julián Callejo
Página personal de Julián Callejo
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