|
Artista: The Cure Título: Join The Dots: B-sides & Rarities 1978-2001 Estilo: siniestro, pop Puntuación: 6
Tras escuchar del tirón las 70 canciones que componen Join The Dots: B-sides & Rarities 1978-2001 a uno le asalta una sola duda: qué tipo de cuchilla utilizar para cortarse las venas. Todo es rematadamente tétrico, siniestro. Todo es rematadamente The Cure, con lo bueno y malo que tiene este grupo.
Hacer balance con la historia de la banda liderada por Robert Smith es tarea compleja, ya que a lo largo de 25 años compiten entre sí discos sublimes (Disintegration o Bloodflowers ) con material susceptible de arrojarse a la basura sin miramientos (Wild Mood Swings, The Top).
Join The Dots: B-sides & Rarities 1978-2001 no deja de ser una anécdota en la dilatada carrera de la banda británica. Y es que este tipo de discos tienen poco sentido: sus fans ya tendrán la mayoría de las canciones sobre todo ahora, con Internet y aquellos que quieran acercarse por primera vez a la banda jamás recurrirán a este tipo de recopilaciones. Puestos a elegir se decantarán por sus grandes éxitos. Que los hay y muchos: Staring at the Sea, Greatest Hits, Galore y Mixed Up.
Pero The Cure trata de matar el tiempo entre grabación y grabación de cualquier forma. De hecho, siempre se ha caracterizado por lanzar trabajos de relleno: múltiples recopilatorios, múltiples grabaciones en directo (Concert, Paris, Show) y ahora este cuádruple trabajo que recoge caras B, rarezas, versiones y temas para películas.
Este disco representa, fundamentalmente, una herramienta adecuada para desentrañar el oscuro mundo creado entorno a The Cure. Join The Dots: B-sides & Rarities 1978-2001 recoge la etapa más punk de la banda, que coinciden con sus comienzos. Ahí están, por ejemplo, Plastic Passion, Do The Hansa o 10.15 Saturday Night. La mejor parte se encuentra, sin duda, en el estilo que ha definido a los mejores Cure, los temas siniestros, pegajosos y desasosegantes (Descent, Splintered In Her Head, o New Day). Al mismo tiempo, lo peor de la banda: sus flirteos inconcebibles con el tecno: Just One Kiss o World In My Eyes, versión de Depeche Mode que a ratos causa sonrojo, todo lo contrario que el Hello I Love You de los Doors. También hay piezas pop que se emparentan con joyas como Friday, Im in love o Just Like Heaven, que aquí son The Exploding Boy o Late.
Join The Dots: B-sides & Rarities 1978-2001 solo demuestra una vez más que The Cure es un grupo de contrastes. O negro o blanco, pero nada de grises. O son absolutamente maravillosos o uno pasa la canción sin ninguna lástima. Al margen de estas cuestiones, nadie podrá negar que, puestos ambos aspectos en una balanza, gana por mucho, por muchísimo, lo positivo que lo negativo.
|