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La fiscalía, que está a punto de terminar su turno en la presentación de testigos y evidencias, gana posiciones.
Un hombre que trabajó con uno de los socios de Michael Jackson testificó este miércoles, 4 de mayo, ante el tribunal que juzga al cantante por un presunto delito de pederastia. Rudy Provencio, que fue llamado a declarar como testigo de la acusación para apoyar la teoría de la conspiración con el fin de retener a la familia en Neverland, afirmó que un miembro del círculo cercano a Jackson se refirió una vez a asesinos que perseguían a la familia del menor del que, supuestamente, abusó sexualmente el artista.
La acusación sostiene que, en 2003, socios de Michael Jackson participaron en un plan para mantener secuestrada a la familia del menor con la excusa de que asesinos profesionales iban tras ellos y conseguir que participaran en un vídeo que refutara el documental Living With Michael Jackson, que tanto dañó la imagen del cantante. Provencio afirmó que escuchó cómo uno de los socios de Michael Jackson, Marc Schaffel, se refería a los asesinos pero que otro empleado de Jackson, Vincent Amen, le dijo que no había asesinos y que la única amenaza era la recibida por el acusador por parte de unos compañeros de colegio que le gritaban insultos homófobos por haber aparecido en el documental con Jackson.
Provencio también dijo que Schaffel puso fin a una conversación con él diciendo: "no puedo hablar ahora, ellos acaban de escapar". Provencio trató entonces de hablar otra vez con Amen, quien le dijo que tampoco podía hablar porque "la familia acaba de escapar".
El pasado martes, el testimonio de Debbie Rowe, que la semana anterior defendió a su ex-marido ante el tribunal, fue empañado por las afirmaciones del sargento de policía Steve Robel, que dijo a los jurados que Rowe le había trazado un retrato poco halagador de Jackson durante una entrevista en marzo de 2003, calificándolo de "un sociópata que maneja a sus hijos como si fueran objetos".
También el martes, un experto contable afirmó que, en la época en la que ocurrieron los presuntos abusos sexuales, Michael Jackson estaba muy endeudado y que vivía por encima de sus posibilidades. Según este especialista, ente 1999 y 2003, Jackson gastó de 20 a 30 millones de dólares anuales más de lo que ganaba". Según la acusación, la catastrófica situación financiera de la estrella sería una de las razones por las cuales habría entrado en pánico por el escándalo del documental británico.
Por otra parte, Beverly Wagner, gerenta de una sucursal bancaria, testificó este lunes que Marc Schaffel utilizó una cuenta bancaria controlada por él y el cantante para convertir en dinero efectivo dos cheques de cantidades importantes a comienzos del 2003.
Wagner afirmó que Schaffel cambió los cheques por un total de 1,5 millones de dólares de una cuenta que pertenecía a Neverland Valley Entertainment, en la que Jackson y Schaffel eran los únicos firmantes. El 2 de abril de 2003, Schaffel fue al banco para cambiar un cheque de un millón de dólares y una semana después acudió nuevamente para convertir en efectivo otro cheque de 500.000 dólares. Wagner dijo que no sabía cómo utilizó Schaffel ese dinero.
Los fiscales consideran a Schaffel como un conspirador no acusado y su nombre ha emergido varias veces en el juicio a Michael Jackson. Schaffel también ha demandado a Jackson porque presuntamente le debe más de tres millones de dólares en préstamos y costos de producción. Schafeel solía darle al cantante de pop cientos de dólares para que hiciera compras, de acuerdo con la demanda. El testimonio Beverly Wagner se produjo en un momento en el que la acusación está a punto de concluir sus presentaciones. Después del resumen de la fiscalía, se espera que la defensa pida al juez Rodney S. Melville el sobreseimiento del caso por evidencias insuficientes. Sin embargo, estas peticiones rara vez prosperan.
Ahora se especula con la posibilidad de que sea el propio Michael Jackson quien suba al estrado para declarar como testigo de su propia defensa. La sabiduría tradicional del derecho sostiene que los demandados no deben subir a declarar en juicios penales, pero el principal abogado defensor, Thomas Mesereau Jr., tiene antecedentes de hacer que sus clientes suban al estrado a dar su testimonio. Su socia y amiga, la abogada Dana Cole, dijo que Mesereau se inclina a hacer lo mismo en el caso de Jackson. "Tom cree que Michael sería un magnífico testigo. Considera que para el cliente es importante colocarse frente al jurado y decirle: no cometí este delito", afirmó Cole.
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