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Boylife, el debut de estos príncipes suecos del pop indie, rebosa electro-pop casero y encantador.
ARTISTA: Lo-Fi-Fnk TÍTULO: "Boylife" DISCOGRÁFICA: Sinnamon Records
Suecia se derrite con las chispas de sus nuevas promesas musicales. Bandas como The Concretes, Dungen, The Knife o Peter Bjorn And John consolidan una ecléctica y sana escena regida desde siempre por su melosa concepción de las melodías pop. Ahora, Lo-Fi-Fnk revalidan la buena salud del pop sueco con un saludable ejercicio de entusiasmo dance-pop. Ellos son Leo Drougge y August Hellsing, ambos de 23 años, y llevan cinco años matizando su sonido. Después de unir fuerzas en el instituto comenzaron a hacer música, a tocar en festivales y a editar en su país un buen puñado de singles. Tan enamorados de Bruce Springsteen como de Daft Punk, su bizarra capacidad para conseguir melodías avant-pop y letras inteligentes, les confirma como un grupo a seguir muy de cerca, tanto si quieres bailar como si no.
De regusto apocalíptico e infantil, frívolo a la par que astuto, Boylife es todo un soplo de aire fresco. Con él, Leo y August se revelan contra el insoportable síndrome de Peter Pan y encaran el futuro sin miedo y con ganas de pasarlo bien. Así, confeccionan un tratado de synth-pop que ilustra las noches en el club de la mano de las apañadas fantasías domésticas confeccionadas en la salita de casa. Todo vale bajo su concepción de pop estridente salpicado de estallidos electrónicos. En su orgiástico mundo se crece y se llora, hay que caerse y levantarse, se combinan experiencia e inquietud, rupturas y fiestas. Y eso, claro, se refleja en su álbum de debut, donde te puedes chocar con electro descarado (City), localizar reflejos de New Order (Wake Up, primer y rotundo single) y Basement Jaxx (Adore), y colisionar con sintetizadores, beats y coros que no temen a las etiquetas (ni siquiera a la de gáyer). Todos se quieren apuntar a esta pequeña fiesta en la que también se dan cita el primer Moby -el menos aburrido- y unos Bis pasados de vueltas (Change Channel). System (uno de los temas más relajados junto a Heartache) suena como los sueños de guardería de Art Of Noise, y Whats On Your Mind? (súper-pop de metacrilato con alaridos integrados) se revela como uno de los temas más destacables de un disco chillón que gana temple con las escuchas.
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